Llorar es algo malo y bueno. Es malo por las circunstancias en que lo haces (normalmente), triste, solo o estresado por algo. Yo, pequeños susurritos, nunca he llorado de felicidad. No se lo que es eso, con lo cual mis circunstancias nunca son las mejores. Pero es bueno porque desahoga. Te permite liberar esa tensión, esa tristeza y esa rabia acumulada de una manera muy eficaz y un tanto incómoda, todo sea dicho. En mi caso llorar no ayuda mucho, creo que ya he acostumbrado a mi cuerpo a ello. Por eso cuando lloro ya no me concentro en ese problema que me ronda la cabeza, en esa cara que no debería aparecer tanto o en lo que debería decir a esa otra persona. Me concentro en las lágrimas. Gotas de agua salada que resbalan hacia abajo. Que mojan. Que dejan surcos negros (en ocasiones). Y hoy, me ha dado por pensar en ellas y, como no, encontrar una pequeña metáfora.
Pensaba y pensaba... Hay dos tipos de lágrimas. Aquellas que bajan por tu cara dejando un pequeño rastro salado, desgastándose hasta que la gota desaparece y las que caen al vacío. Y no podía evitar compararlas con esa cosa llamada "vida". Se me ocurría que el primer tipo eran las personas normales. Viven hasta desgastarse, dejando huellas por su camino incierto, hasta que no pueden avanzar más por cuestiones físicas y mueren. Incansables, bajan y bajan hasta encontrar el fin al que están destinadas. Pero... ¿Y aquellas que caen al vacío? Mueren sin más. No pueden sino lanzarse a lo desconocido, a un vacío que les será letal. Este tipo me hacía reflexionar sobre ciertos consejos que una vez alguien me dio. "Lánzate a las oportunidades - decían - y no tengas miedo a lo que pueda pasar." Tonterías. ¿Desde cuándo una persona tiene que ser confiada? Mira esas pobres lágrimas. Lo desconocido puede ser maravilloso, si. Pero puede ser también un error garrafal.
Después de dar unas cuantas miles de vueltas a esta pequeña teoría la conclusión ha sido clara (y bastante más positiva de lo que yo nunca habría pensado), y es que el miedo no es malo si se tiene en su justa medida, pero no hay que justificar todo con el miedo ni tener un pánico exacerbado a todo. El miedo en su justa medida indica prudencia, en exceso muestra inseguridad. Por ello, y concluyendo, os lo digo, susurritos, sed más valientes pero más miedosos a la vez. Y pensad. Sobre todo pensad. Os vais a evitar mucho mal con esto.
Hasta aquí llegó el ritual de enfados y canibalismo estúpido... Y hasta aquí puedo leer.
martes, 8 de octubre de 2013
jueves, 29 de agosto de 2013
Vapor.
Ha pasado un tiempo desde que la tormenta de mi vida arreció contra mi y destrozó eso a lo que vosotros llamáis corazón. He de decir que siempre, en alguna parte del cielo encapotado, hubo rayos de luz que me hacían ver lo que había a mi alrededor y que no me perdiese en la melosa oscuridad. A medida que pasaron los meses se me fueron apareciendo soles que contrastaban conmigo, la sola y blanca luna. Y esos soles disipaban las nubes negras y hacían todo un poquitín más colorido, cosa que yo agradecía con creces. Pero al aparecer esos soles había una cosa que me fascinaba. Ellos también provocaban nubes... Pero en vez de ser negras y espesas eran blancas y ligeras, hasta parecían blanditas. Siempre quería saltar y caer encima de una de ellas para volar por el mundo subida en ella. Hasta que salté, inocente de mi, en una grande y preciosa. Y la atravesé, y caí mojada al suelo. (Gracias a dios que es mi imaginación y la controlo como quiero y el suelo estaba blandito cual colchón de plumas). Con extrañeza miré al cielo y a la nube. No tenía ningún hueco. Entonces empecé a comprender, y llegué a la conclusión de que por muy perfectas y consistentes que parezcan las cosas puede que sea todo una ilusión. Que estén hechas de vapor de agua que vuela alto y libre por ahí. Al fin y al cabo, también son nubes, ¿no?
lunes, 24 de junio de 2013
Luna
Cuando las noches se hacen tan tristes que no puedo soportarlo me gusta mirar a la luna. La luna redonda y blanquísima que siempre entra por mi ventana a eso de las doce. La observo, callada. Tan bella, tan majestuosa... Y tan sola. ¿Cómo podrá soportar estar ahí arriba? Luego pienso, "Claro, se distraerá observándonos." Y me suelo preguntar si me habrá observado a mi alguna vez como yo la miro a ella en tantas noches en vela. Y me doy cuenta de que somos tan parecidas que hasta me asusto y tengo que apartar la mirada un rato. Porque ambas estamos rodeadas de algo oscuro que nadie puede entender por más que se esfuerce, y somos incapaces de ver las estrellas a nuestro alrededor. Las dos tenemos a alguien que brilla mucho más y es mucho más amado que nosotras pisándonos los talones... y las dos estamos solas.
miércoles, 1 de mayo de 2013
Meta
Hay quien hace su camino de puntillas, sin apenas hacer ruido. Otros, en cambio, pisan fuerte tratando de dejar huellas difíciles de borrar. También les hay quienes lo hacen bailando, con finos y elegantes movimientos que les hace verse bellos, como criaturas únicas.
Unos lo hacen cansados. Otros caminan cantando. Hay personas que intentan avanzar y no lo consiguen. Les hay caídos. Hundidos en arenas movedizas que les atrapan y, por ello, no pueden proseguir hacia la meta. Y les hay fuertes, aquellos que portan armadura, espada y escudo y luchan.
No puedo evitar preguntarme qué es lo que hago yo aquí. Ahora estoy parada, observando cómo lo hacen los demás. Observando lo que ya he caminado y lo que se abre ante mis pies. Analizo cada paso como si fuese el último, porque, ¿Quién me dice que no lo será? Miro mis huellas. Mis pies. Mi alma. Mi vida.
Unos lo hacen cansados. Otros caminan cantando. Hay personas que intentan avanzar y no lo consiguen. Les hay caídos. Hundidos en arenas movedizas que les atrapan y, por ello, no pueden proseguir hacia la meta. Y les hay fuertes, aquellos que portan armadura, espada y escudo y luchan.
No puedo evitar preguntarme qué es lo que hago yo aquí. Ahora estoy parada, observando cómo lo hacen los demás. Observando lo que ya he caminado y lo que se abre ante mis pies. Analizo cada paso como si fuese el último, porque, ¿Quién me dice que no lo será? Miro mis huellas. Mis pies. Mi alma. Mi vida.
martes, 30 de abril de 2013
Amanda
Ojos cerrados y mente en blanco, ya no sabe si por la droga o por el cansancio. Las luces titilan a su alrededor mientras ella se tumba en su cama de reina, un futón con sábanas naranjas. Abre los ojos. Ah, ¡Cómo le gusta esa parte de su habitación! Un techo plagado de fotografías, de recuerdos plasmados en papel. Cada una tiene su historia, y por eso, ella se encargó de escribir cada historia en el reverso de ellas. Así cuando no esté otros podrán vivir lo que ha vivido ella. Pero, ¿Qué hora es? Aún es pronto, se dice. Y sigue mirando su fabuloso techo de cuentos.
Está inquieta. Tiene una sensación rara. Es darse cuenta y una foto se despega del techo y baja planeando despacio hasta su pecho, donde aterriza suavemente. Observa la imagen. Se ve a si misma unos años antes, con el pelo de otro color, más largo y los ojos muy maquillados. Ropa oscura y poco elegante, se ve una pared grisácea llena de pintadas detrás. Con los dientes sujeta un cigarro por encender, en la mano un cubata de color oscuro, probablemente Jack Daniels con Coca Cola. Se está riendo de algo. Pero no se acuerda de esa historia. Da la vuelta a la foto:
"Verano del 99. Madrid. Te acababan de dar ese cigarro
después de estar mendigando por todo Callao con un cubata
en la mano. Te reías porque me compré una camiseta
sin mangas y me quedaba muy gay. Esa noche fuimos de fiesta
a Chueca y probaste por primera vez el speed. Después hici-
mos el amor en el coche. No sabes cómo te quiero, pequeña.
¡Espero que pegues esto en tu techo a medio terminar! Es mi
foto preferida. Feliz cumpleaños Am. Te quiero.
Alex."
¡Vaya! No se lo esperaba. Se queda paralizada y se le cae la foto al suelo, repleto de ceniza y envoltorios. Cuántos años han pasado ya... Y aún lo echa de menos. Es increíble. Dos lágrimas resbalan por su rostro atormentado, dejando a su paso dos senderos de color negro. Qué bonitos años. Cuánto aprendió de ese chico. Era 5 o 6 años más mayor que ella, tenía algo de barba y era muy alto y grunge. Le inició en el arte del sexo y las drogas. Era su maestro.
Se sienta en el suelo y se limpia la cara. Una lástima que cometiera el error que destrozaría todo y, por tanto, lo destrozó a él. Saca la pistola de la caja donde lleva años oculta, bajo la tercera baldosa empezando desde la izquierda del pasillo. No se arrepiente. Tuvo que hacerlo. Tuvo que matarlo.
Está inquieta. Tiene una sensación rara. Es darse cuenta y una foto se despega del techo y baja planeando despacio hasta su pecho, donde aterriza suavemente. Observa la imagen. Se ve a si misma unos años antes, con el pelo de otro color, más largo y los ojos muy maquillados. Ropa oscura y poco elegante, se ve una pared grisácea llena de pintadas detrás. Con los dientes sujeta un cigarro por encender, en la mano un cubata de color oscuro, probablemente Jack Daniels con Coca Cola. Se está riendo de algo. Pero no se acuerda de esa historia. Da la vuelta a la foto:
"Verano del 99. Madrid. Te acababan de dar ese cigarro
después de estar mendigando por todo Callao con un cubata
en la mano. Te reías porque me compré una camiseta
sin mangas y me quedaba muy gay. Esa noche fuimos de fiesta
a Chueca y probaste por primera vez el speed. Después hici-
mos el amor en el coche. No sabes cómo te quiero, pequeña.
¡Espero que pegues esto en tu techo a medio terminar! Es mi
foto preferida. Feliz cumpleaños Am. Te quiero.
Alex."
¡Vaya! No se lo esperaba. Se queda paralizada y se le cae la foto al suelo, repleto de ceniza y envoltorios. Cuántos años han pasado ya... Y aún lo echa de menos. Es increíble. Dos lágrimas resbalan por su rostro atormentado, dejando a su paso dos senderos de color negro. Qué bonitos años. Cuánto aprendió de ese chico. Era 5 o 6 años más mayor que ella, tenía algo de barba y era muy alto y grunge. Le inició en el arte del sexo y las drogas. Era su maestro.
Se sienta en el suelo y se limpia la cara. Una lástima que cometiera el error que destrozaría todo y, por tanto, lo destrozó a él. Saca la pistola de la caja donde lleva años oculta, bajo la tercera baldosa empezando desde la izquierda del pasillo. No se arrepiente. Tuvo que hacerlo. Tuvo que matarlo.
Qué
No me entiendo. No entiendo que no sea capaz de quererme ni un poquito cuando todo el mundo ahí fuera carga sus grandísimos egos. No comprendo que nunca haya sido capaz de mirarme al espejo y sonreír satisfecha como todo el resto del mundo. Me pregunto por qué no destaco nunca en nada. Siempre creí que cantaba bien, pero no. Creía que escribía bien, pero tampoco se dio el caso. Nunca terminé mis estudios de piano, de hecho no me acuerdo de nada. Dejé el ballet al año de empezar. No soy capaz de sacar una buena fotografía ni de vestir con un estilo especial. No tengo ni idea de como coser. No destaco.
¿Por qué no nací especial? Llevo toda la vida engañada con eso de que todo el mundo tiene un don, pero no. Me saltaron al repartir habilidades, bastante tengo con cargar conmigo misma. Inestable mentalmente, irregular en los estudios, penosa en el trato con los demás. Me dan ganas de pedir perdón por mi simple y mediocre existencia.
Y, ¿Qué pasaría si no existiera? Todo sería mejor para todos. El mundo se ahorraría una bola depresiva que contesta mal y solo sabe hacer daño y armar jaleo. ¿Qué pasaria si no existiera?
¿Por qué no nací especial? Llevo toda la vida engañada con eso de que todo el mundo tiene un don, pero no. Me saltaron al repartir habilidades, bastante tengo con cargar conmigo misma. Inestable mentalmente, irregular en los estudios, penosa en el trato con los demás. Me dan ganas de pedir perdón por mi simple y mediocre existencia.
Y, ¿Qué pasaría si no existiera? Todo sería mejor para todos. El mundo se ahorraría una bola depresiva que contesta mal y solo sabe hacer daño y armar jaleo. ¿Qué pasaria si no existiera?
martes, 23 de abril de 2013
Time
No entiendo la filosofía. No puedo llegar a comprenderla. El hombre tiende a buscar algo más allá, algo que nadie nunca nos podrá confirmar. Y gracias a eso surge esta ciencia, o como quieras llamarla, que busca dar una explicación lógica a todo. ¿A quién le importa? Somos seres insoportablemente cuadriculados, tenemos que saber todo. Eso sí, luego pregunta a quien quieras que si vive la vida que te va a decir que por supuesto. Que lo que valora son las cosas pequeñas y que "carpe diem" por encima de todo. Y yo siempre me río y pienso en lo irónico que es que me digan eso mirando al reloj porque tienen que irse corriendo al cine. Vivimos gobernados por un enemigo tan simple y poderoso como es el tiempo. No hay nada que hagamos sin calcular el tiempo que tardaremos. Ya controlamos hasta el tiempo que dormimos, sin hacer caso a nuestros instintos naturales. Pensando en esto y con una sonrisa irónica yo me pregunto lo que nos deberíamos preguntar todos: ¿Para qué temer la muerte si no estamos viviendo?
domingo, 31 de marzo de 2013
TÚ.
Escucha el silencio. Deja que te invada, que te sobrecoja y te haga sentir pequeño. Siente los escalofríos recorrer tu espalda mientras notas la inmensidad a tu alrededor. Respira hondo y deja que la paz se abra paso en tu interior. Reflexiona. Piensa en cualquier cosa que te preocupe, incluso que te haga feliz, da igual. Lo importante eres tú ahora. Estás solo contigo y es incómodo. Pero eres tú, en tu yo más puro. Siente. Deja que lo que piensas te conmueva, y, si te apetece, sonríe, llora o muérdete el labio. Conócete. Depúrate. Vive en paz.
No sé qué me pasa últimamente que no paro de escuchar esto. Y estoy triste, aunque no tengo motivos. ¿Qué pasa? Quizá necesite algo de silencio.
No sé qué me pasa últimamente que no paro de escuchar esto. Y estoy triste, aunque no tengo motivos. ¿Qué pasa? Quizá necesite algo de silencio.
sábado, 5 de enero de 2013
Open your mind.
Los pequeños placeres me hacen feliz. Un beso en un portal, por ejemplo. El chocolate con churros es un placer casi casi prohibido, solo permitido en días especiales con personas especiales. Solo me he enamorado de verdad una vez, y fue algo precioso. Bueno, el final no tanto. Ahora suelo decir que soy inaccesible (en lo que se refiere a amor). ¿Por qué no iba a serlo? Tiendo a asociar lugares y canciones a personas, tanto a las que quiero como a las que no quiero tanto. Tengo muy mal despertar a no ser que alguien me de los buenos días (con un princesa que le siga, muchas gracias). No suelo desayunar más que un vaso de leche, y si viviese sola creo que moriría de hambre, no se cocinar y no tiene pinta de que esta "no habilidad" vaya a mejorar pronto. Intento hacer buena fotografía, pero no me sale mucho. Hay aspectos de la tecnología que se me dan muy bien y otros que no tanto. Regálame un disco de Love of Lesbian y seré tuya de por vida. También vale con un concierto. No me quites mi música por las mañanas o te arrepentirás, mas que nada porque es lo único que consigue apagar un poco mi mal despertar. ¿Sola en casa? Ya si eso monto la fiesta luego. Lo primero es mi gala personal de OT con instrumentales de canciones que me gusten. Dame un beso en el cuello. Prefiero la sinceridad. ¿Sexo? Si, y si puede ser abundante mejor. Me encanta maquillarme y maquillar a gente. Soy y seré la eterna amiga fea, la segundona en todos los aspectos. Siempre tendré una amiga que viste mejor, otra que se maquilla mejor, otra con más tetas y otra más guapa. He tenido siempre problemas de autoestima que no se curarán, por lo que soy muy insegura. Procura no susurrar delante de mi, gracias, solo conseguirás que desconfíe. Pintauñas de colorines que suelen ir con mi estado de ánimo. Pocos días me verás con una sonrisa de verdad en la cara. Solo 9 personas han tenido ese privilegio mientras he vivido. No juegues conmigo. Si te gusto inténtalo, trata de conseguirlo. Doy consejos que no aplico en mi vida personal, pero que suelen funcionar. Depresiva, dicen. Yo lo secundo. Acércate a mi solo si quieres ayudarme. Si no, ya sabes por donde irte.
lunes, 29 de octubre de 2012
Oniria encuentra a Insomnia, los dos conectan bien.
Puede que al final no sea un reencuentro inesperado en la noche azul. Quizá esto solo sea cosa de Oniria, quizá Insomnia ha despertado por fin, después de tanto ansiarlo. Lo que no sabe es que Oniria todavía sueña con bailar con él en el piso 23, aunque él ya no quiera por aquél día en que la descubrió descalza. Y puede que ya nunca más anden juntos por los cables agarrados, seguros de que en otra vida fueron un mismo ser después de conocerse en el bar "La Bohemia". Nunca más verán sus venas de neón ni se esperarán. Pero los sueños de la pobre Oniria ya nunca más tratan sobre equilibrismos, solo ve una pequeña habitación azul. ¿Será por aquella noche que ella empezó despidiéndose? Nunca lo sabrá. Pero Oniria quiere volver a bailar con Insomnia. Lo echa de menos.
¿Quieres escuchar la canción en la que está inspirada este texto? Pincha aquí.
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domingo, 7 de octubre de 2012
A.T. (escrito hace 3 años)
Esas palabras que me solías decir eran preciosas. Se te metían en los oídos y revoloteaban en tu cabeza un ratito, contentas de saber que estaban haciendote feliz por un instante. Recuerdo que siempre las decías después de esos besos tan tuyos, de esos que tanto me gustaban. Nada más verme, tu sonrisa iluminaba la calle entera, y eso me gustaba. Mucho. Aún recuerdo el día en que de tu boca salió algo distinto de lo habitual. "Se nos ha acabado el amor" dijiste. Y te fuiste sin más, sin un beso de los que me gustaban, sin una sonrisa de la que acordarse. Nada de nada. Como si esas palabras salidas de tu boca, con esa sonrisa enamorada, no hubieran existido nunca. Já, solté. Y no volví a reir más hasta hoy.
(Nunca mencionéis a cupido delante de mi.)
(Nunca mencionéis a cupido delante de mi.)
jueves, 28 de junio de 2012
It's over.
Es impresionante lo rápido que se puede ir todo a la mierda. Puedes haber puesto de tu parte todo, haber intentado cualquier cosa por la otra persona, y aún así, no será capaz de valorarlo. Porque, ya dicen los mayores que en el amor siempre hay uno que quiere más que el otro, uno que da más que el otro. E incluso con estas, el que da más siempre quiere más, da todo su corazón a una persona que tiene dudas y no las expresa, que hace cosas para hacer daño, que juega con la otra y, al final, termina dejando todo aparte. Y la persona que sí que quiere se hunde, llora, y se encierra en su mundo. Bien, en este punto estoy yo. Gracias por utilizarme como pelota antiestrés, como juguetito sexual. Gracias por hacer que se ria media ciudad de mi. Lo que peor me sienta es, que a pesar de todo, te sigo queriendo. Pero te odio a la vez.
martes, 21 de febrero de 2012
domingo, 25 de diciembre de 2011
20
Tú. Tus besos, tu sonrisa, tus ironías. Tus experiencias, tus consejos. Tus ganas. Y yo. Yo y mi corazón. Yo y mis "Se me hace raro no haberme puesto el vestido para que lo veas". Nosotros.
martes, 13 de septiembre de 2011
JT
Hacen ya 365 días desde que te echaste a dormir. Ya es hora de despertarse, ¿No? Un trece de septiembre como hoy un coche te hizo cerrar los ojos. Y así sigues. Tienes a un montón de gente en vilo, con el corazón en un puño para que salgas de eso que para nosotros es un infierno. Te han trasladado a Madrid y ya no podemos ir a verte con la frecuencia que podíamos antes. Quiero verte sonreir y vacilarme otra vez, por favor, ¡Por favor! Vuelve ya. Que podamos abrazarte y respirar tranquilos. No nos faltes mas.
domingo, 11 de septiembre de 2011
Cadenas.
Nunca habría pensado que las cosas se torcerían de esa manera. Una lágrima resbaló por su mejilla inconscientemente mientras oía esas palabras tan temidas, que esperaba que nunca llegaran a ser pronunciadas. Pero lo fueron, y tuvo que pasar la vergüenza de ser vista con esas dos gotas teñidas de dolor resbalando por sus mejillas enrojecidas. Se secó la cara y afrontó la situación a pesar de las excusas que él le ponía.
Han pasado 5 meses. Ella sigue sin poder olvidarlo. Llora por las noches, sonríe por las mañanas como si nada le pasara por la mente a pesar del profundo peso que el corazón le acarrea.
Han pasado 5 meses. Ella sigue sin poder olvidarlo. Llora por las noches, sonríe por las mañanas como si nada le pasara por la mente a pesar del profundo peso que el corazón le acarrea.
jueves, 14 de julio de 2011
viernes, 8 de julio de 2011
domingo, 12 de junio de 2011
You were unintended
Arréglate, vístete como mejor puedas, pierde el tiempo en bobadas, en quedarte pensando en nada pero en todo. Arriésgate, aléjate de tus amigas para pasar tardes en las que un beso nunca hubiera estado de más. Cuando te preguntan si estáis juntos, deja que el rubor se extienda por tus mejillas, aunque la respuesta sea que no, que no lo estáis. Llámale, díselo. Y observa como se va todo por el desagüe, como un remolino de agua que se pierde por las tuberías. Intenta que no te haga daño, que no sea otra razón para estar triste. Aunque sepas que no puedes. Aunque nunca puedas mirarle igual.
viernes, 10 de junio de 2011
What hurts the most.
La dureza de que te recriminen haber hecho algo mal. La tristeza de escuchar vuestra canción. La angustia de la esperanza que se consume. La impotencia de un no.
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